Buscador

MANISA, SL: 7 millones de la nada

Caso #1: Un notario sospecha que detrás de un rutinario acto de compraventa de valores se oculta una actividad irregular. De inmediato comunica al OCP lo que ha detectado como una operación de riesgo. La Unidad de Análisis de la OCP investiga un complejo laberinto de movimientos financieros sin lógica jurídica, detrás de la que se descubrirá una trama de crimen organizado.

¿Quién no conoce, aunque sea de oídas, a los superhéroes? Algunos –y no sólo los más jóvenes–, enloquecen con ellos. Pero incluso esos más reacios a la fantasía sobre la que se erigen esos carismáticos personajes, seguro han caído rendidos alguna vez ante algún héroe de ficción o de carne y hueso, recreado en la pantalla o en algún libro. Porque de héroes están llenos los libros de historia y el imaginario popular. En ellos encarna lo más elevado del ser humano. Están dispuestos a entregar lo más valioso, su vida, por salvar la del prójimo. No hay generosidad mayor, ni acción más virtuosa. 

Sin embargo, el de entregar la vida es un acto heroico menos socorrido en estos tiempos, porque se da menos esa necesidad extrema (afortunadamente). La realidad moderna es menos épica, aunque no menos heroica. La “vida real” está llena de pequeños héroes anónimos cuyo esfuerzo, aunque pase desapercibido, hace del mundo un sitio mucho mejor.

5 de septiembre de 2023. Notaría Álvarez Echavarría.

Manuel Álvarez Echavarría es notario en un conocido despacho notarial, y a primera hora realizará un trámite bastante habitual en su oficio, una compraventa de valores. A la hora acordada Manuel recibe a los clientes en la sala de reuniones de la notaría. Uno de los clientes es Gervasio Menon, con nacionalidad chilena y alta en la Tesorería de la Seguridad Social en el sector de las agencias de publicidad. Menon acude en representación de la sociedad GAPÍN, SL, socio único de MANISA S.L, a la que llamaremos, a partir de ahora, el Objeto. El segundo cliente es Robert Smith, ciudadano holandés de 66 años que cotiza en la Seguridad Social como autónomo en el sector de comercio al por menor de productos alimenticios en establecimientos especializados.

Sentados ante la elegante mesa de cristal de la sala de reuniones, Manuel da curso al trámite de compraventa, en el que GAPÍN S.L, actual socio único del Objeto, venderá el total de participaciones de la sociedad a Robert Smith. El importe de la compra asciende a siete millones de euros. De esos siete, se acreditan sólo dos, que ordena una entidad holandesa denominada ADVISORS B.V., sin que conste el motivo de dicho pago por un tercero ajeno al comprador. El resto (cinco millones) queda aplazado o subrogado.

Terminada la sesión de compraventa, el notario hace inmediatamente una importante llamada. En el trámite que acaba de oficiar hay más de una circunstancia sospechosa. Por tanto, su deber es utilizar los mecanismos dispuestos para alertar que puede estarse llevando a cabo una operación cuya intención es encubrir movimientos de dudosa legalidad. Así que Manuel sigue el procedimiento establecido y elabora un documento que enviará inmediatamente después al OCP, el Órgano Centralizado de Prevención de blanqueo del Consejo General del Notariado (CGN). Es una comunicación oficial sobre lo que él ha detectado como una operación de riesgo.

Este es el antecedente de una operativa que desvelará una presunta trama de crimen organizado detrás de este acto notarial de apariencia rutinaria.

Unidad de Análisis del OCP

 Ya puede haber series y películas con intrigas extraordinarias que, para Luciano, ninguna supera las tramas que ve a diario en su trabajo. Él lidera la Unidad de Análisis del OCP, que tiene como misión desentrañar los innumerables recovecos de las operaciones con las que, quienes se creen más listos que la ley, intentan burlarla. En la Unidad el tiempo escasea. Cada investigación puede tomar meses, y conlleva una búsqueda pormenorizada y cuidadosa de datos que están dispersos en medios que abarcan desde internet hasta bases de datos muy específicas (y costosas), pasando también por archivos de prensa. Y si el crimen no duerme, el equipo de Luciano, tampoco.

El OCP se subordina al SEPBLAC (Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias), una de las Unidades de Inteligencia Financieras (UIF) que se consolidaron a nivel internacional en 1995 como una red de cooperación, alineadas bajo las recomendaciones del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional). Básicamente, surgen para combatir el lavado de activos y financiamiento del terrorismo, en una época donde los medios tradicionales resultaban ya insuficientes ante la cantidad, complejidad y gravedad de las amenazas. Las UIF, en resumen, son centros nacionales obligatorios que reciben, analizan y transmiten reportes de operaciones sospechosas. Obtienen la información que analizan de los “sujetos obligados”: inmobiliarias, bancos, casinos, abogados, registradores de la propiedad (sólo en el caso de España y por petición propia), y notarios.

Y es aquí donde entra en acción la Unidad de Análisis del OCP que dirige Luciano. Revisar cada documento notarial, o más bien, su reflejo digital -conocido como Índice Único Informatizado (IUI)- para encontrar el elemento que no encaja, el detalle sospechoso, o la incongruencia del dato, es el primer paso en el trabajo de la Unidad. El equipo sabe que se enfrenta a la tarea de la gota de agua sobre la roca, o de la hormiga que carga un grano tras otro. Es, a fin de cuentas, una dedicada y compleja labor detectivesca, cuya única recompensa es desvelar la verdad detrás de cada caso, y pasar el Reporte de Operación Sospechosa al SEPBLAC.

Existen dos medios través de los cuales el OCP detecta las actividades de riesgo. El primero es el reporte que hacen los notarios, y el segundo, el seguimiento constante de las IUI. Esta vez la llamada de alerta la hace el notario Manuel Álvarez Echavarría quien acaba de efectuar una operación de riesgo: la compraventa de participaciones del Objeto de la operación (la sociedad MANISA, SL). Sin pérdida de tiempo, comienza la investigación.

La investigación

Silvia, una de los diez miembros de la Unidad de Análisis (UA), se encarga de abrir el expediente con la información disponible en la base de datos del OCP. Ahí aparecen registrados todos actos notariales en los que ha aparecido el Objeto. Silvia es una mujer madura que rebosa gracia y energía. Es tenaz, muy cuidadosa en los detalles e imparable cuando se propone algo, cualidades muy valiosas para su trabajo en la UA. Está especializada en la búsqueda digital en fuentes internas pero, como el resto del equipo, hace lo que haga falta.

Una vez que ha abierto el expediente, Silvia se reúne con Luciano para informarle lo que ha encontrado.

–El caso está lleno de alertas –Silvia extiende un documento de varias páginas que contiene su informe, extrae un folio con un diagrama y se lo enseña a su jefe–. Pero vamos a empezar por el inicio, que según Aristóteles, es el natural comienzo de todas las cosas –Luciano sonríe discretamente. Le hace gracia ese curioso hábito de Silvia de citar a los clásicos griegos o romanos–. Tenemos que el Objeto se constituyó en 1998 con 3.005,06 euros de capital, objeto social de tipo inmobiliario, y domicilio inicial en Tomelloso. La sociedad no ha tenido documento notarial desde 2006 hasta 2023, cuando GAPÍN, SL compró su capital. En la contabilidad del Objeto de los años 2020 al 2022 no hay cifras de negocios y los balances apenas muestran variación entre un año y otro.

–La alerta notarial de Manuel se da en el tercer documento notarial desde la constitución del Objeto, ¿no? –indaga Luciano, intentando localizar con el dedo sobre el folio el acto al que hace referencia.

–No. Ese es el cuarto documento notarial que firma la sociedad. Los tres últimos, realizados todos en el mismo año, el 2023. Y ese al que te refieres, que es la que da la alerta, sucede cuatro meses después del segundo. Pero vamos por partes, como Jack the ripper –Luciano vuelve a sonreír. Ese es otro de los hábitos de Silvia que normalmente le sacan una sonrisa. La enérgica madrileña suele acompañar ciertos enunciados con ese tipo de símiles sacados de algún baúl de cultura pop–. El primer documento notarial del Objeto, tras su constitución en 1998, sucede exactamente el 24 de mayo de 2023. Se trata de una compraventa de valores. Uno de sus socios fundadores, GAPÍN, SL, compra su capital por un importe de 10.800 euros. Y justo dos días después, el 26 de mayo, se registra la tercera actividad del Objeto. Aquí su ya socio único, GAPÍN, SL, amplía el capital del Objeto por un importe de 3.001.994,94 euros que son desembolsados en una entidad bancaria ese día. Y además, cambia el objeto social a los hidrocarburos.

–De 10.800 euros a tres millones en dos meses, ¡menudo subidón! –comenta Luciano con ironía.

–¡Y lo que viene! –Silvia se entusiasma con lo que está a punto de desvelar–. El mismo día en el que nos llega la alerta de Manuel, como te dije, cuatro meses después de la ampliación de capital, el 5 de septiembre del 2023, un holandés llamado Robert Smith compra el total de participaciones del Objeto por la friolera de 7 millones de euros.

Luciano se recuesta sobre el respaldo de su silla como para digerir mejor el dato.

–Como tú dices, vamos por partes, como Jack –le dice el jefe de la UA a su subordinada, que lo mira con una mezcla de expectación y satisfacción. Sabe que a Luciano le entusiasma la labor detectivesca y que, después de escuchar la última información, ya no podrá parar de indagar hasta llegar al fondo del asunto–. ¿Quién es este Robert Smith que paga siete millones por una empresa que sólo cuatro meses antes valía tres? Y lo otro, que el Objeto haya incrementado su valor en cuatro millones de euros de mayo a septiembre… ¡venga ya!

–Te respondo a lo primero. Robert Smith, el adquirente del Objeto, es un señor holandés de 66 años, que cotiza en la Tesorería de la Seguridad Social como autónomo en el sector de comercio al por menor de productos alimenticios en establecimientos especializados, aparentemente no vinculado con los hidrocarburos –Silvia y Luciano comparten una mirada cómplice–. Y hay más –añade Silvia–. Nuestro banco de datos muestra conexiones con sociedades cuyas denominaciones sociales contienen los términos Gestión de Activos, Business, Bonus, Family Office y Financial Advisors.

–Interesante. ¿Y cómo ha efectuado el pago este señor? –pregunta Luciano.

–De los 7 millones sólo se acreditaron dos en el acto. El resto queda aplazado o subrogado. Y esos 2 millones que se han acreditado han sido ordenados por una entidad holandesa de nombre ADVISORS B.V, sin que conste el motivo de dicho pago por un tercero, ajeno en principio al comprador.

–¿Sabemos algo de esa entidad, ADVISORS B.V? –Luciano hace anotaciones en un cuaderno.

–La base de datos D&B arroja que es propiedad al cien por ciento de Florus Teth, otro holandés que es titular real, además, de una sociedad denominada CAPITAL BV. Hasta ahora no he encontrado nada más. Lo que sí he encontrado es un dato relevante que tiene que ver con la operación anterior del Objeto, en septiembre pasado –añade Silvia, consciente de la abrumadora cantidad de datos e indicios que está aportando a Luciano–. En la investigación de esta operación de ampliación de capital me aparece que los balances que se aportan para la compraventa confirman que los fondos propios del Objeto son de 3.000.000 de euros, cuya contrapartida en el activo es sólo un crédito a corto plazo por ese mismo importe. Crédito del Objeto contra la propia GAPÍN, SL, su entonces socio único, en virtud de un contrato de préstamo por el que el Objeto le presta a GAPÍN tres millones en mayo del 2023, y que se aporta junto a la escritura de compraventa para justificar la subrogación del comprador en la deuda.

–¿Así que una sociedad de Tomelloso que apenas tiene valor y que lleva inactiva años, le presta tres millones a otra SL para que esta desembolse la ampliación de su capital? Apesta –se le escapa la expresión a Luciano–. Es absurdo.

–Y de una complejidad totalmente innecesaria que no tiene lógica jurídica ninguna –añade Silvia–. Si el Objeto ya disponía de esos fondos que supuestamente presta, no necesitaba ampliar su capital para recibirlos de una sociedad a la que previamente se los tiene que prestar.

–Absurdo e ilógico… a menos que se trate de un artificio jurídico-contable de cara a poder justificar posteriores operaciones –concluye Luciano.

–Y hay que sumar a todo eso que se desconoce el origen de los fondos que, efectivamente, fueron depositados por GAPÍN, SL en la cuenta que tiene el Objeto en Tomelloso.

Luciano inspira profundamente y se pone de pie. Hay elementos de sobra que justifican la investigación del caso. Ahora debe repartir las tareas y coordinar al equipo para obtener la mayor cantidad de información en el menor tiempo posible, que permitirá llegar al fondo de la cuestión para poder desvelar lo que hay detrás de todos esos movimientos.

La operación final

La investigación de la sociedad MANISA, SL (el Objeto) se extiende durante tres meses en la Unidad de Análisis del OCP. Durante ese tiempo, el equipo de la UA ha trabajado en la búsqueda de datos, y siguiendo cada pista que aparecía en archivos, bases de datos, prensa, internet y cualquier otro medio que pudiera aportar información. Por otro lado, el OCP ha lanzado una alerta a todas las notarías de España por la que recibirá una comunicación inmediata de cualquier operación que se intente realizar en la que intervenga el Objeto.

Así que tres meses después de comenzar la investigación, llega un nuevo reporte de actividad sospechosa relacionada con el Objeto. Esta vez es Goyo quien se encarga de reportar a Luciano la actualización del caso.

 –Salta la liebre, jefe –dice Goyo a Luciano, nada más entrar a su oficina.

Luciano se aleja de la pantalla donde hasta ese momento fijaba su mirada, e invita a Goyo a entrar.

–Cuéntame –se interesa el líder de la Unidad de Análisis del OCP, y se acomoda en la silla para escuchar las novedades del caso.

–¿Recuerdas esa entidad holandesa, ADVISORS B.V, que ordenó los únicos 2 millones de euros acreditados en el trámite de compraventa, en la que el holandés Robert Smith se hizo con el total de participaciones del Objeto? –pregunta Goyo, aunque conoce de antemano la respuesta. Luciano recuerda en detalle cada caso.

–Sí, claro. Fue en septiembre pasado, hace tres meses nada más –dice Luciano, como si hablara de hace tres días–. El importe total de la compra fue de 7 millones, ¿no?

–Efectivamente. Y recordarás también, entonces, que la base de datos B&D arrojó que ADVISORS B.V, ordenante de esos dos millones, era propiedad de otro holandés llamado Florus Teth –Luciano asiente–, un señor que es, además, el titular de una sociedad llamada CAPITAL B.V. –Luciano vuelve a asentir, con paciencia–. Pues aquí viene lo bueno. Hemos recibido un reporte de que Robert Smith ha vendido el Objeto a CAPITAL B.V por 7 millones de euros.

Goyo contempla el efecto que causa la revelación de ese dato en su superior. Sabe que en su cabeza se están estableciendo ahora mismo todo tipo de enlaces, relaciones, y búsquedas. Finalmente, después de un instante, Luciano dispone.

–Organiza una reunión urgente con el equipo.

Resolución

Dos días después de la última operación de compraventa de valores, en la que una sociedad holandesa, CAPITAL B.V., se hiciera con el total de participaciones del Objeto, los dos miembros de la Unidad de Análisis del OCP que han estado a cargo de la mayor parte de la operativa, Silvia Y Goyo, se reúnen con Luciano. Silvia, encargada de la búsqueda de información relacionada con CAPITAL B.V es la primera en intervenir. Sobre la mesa de la oficina ante la que se sientan los tres, deposita el documento de varias páginas que contiene los resultados de sus búsquedas, y que ella consulta mientras resume el contenido.

–Resulta que CAPITAL B.V., la sociedad de Florus Teth que acaba de comprar el Objeto por 7 millones, se funda en el año 2020 con un capital de 5.000 euros –Silvia hace una prudente pausa para que sus compañeros contrasten el dato con la información que ya tienen.

–Y cuatro años más tarde, el Florus nada en la abundancia y viene a España y paga siete millones por el Objeto –agrega Goyo, que a veces no puede contenerse su ocurrente espontaneidad.

Silvia y Luciano cruzan miradas y sonrisas de complicidad. La espontaneidad de Goyo es, por lo general, bien recibida.

–Florus Teth –continúa Silvia–, holandés de 78 años, no tiene documento notarial previa en nombre propio en España. Pero al comprobar en nuestro banco de datos de CAPITAL B.V. encuentro, en ese histórico de administradores y representantes, a dos personas con cargos vigentes en la sociedad.

–Esta parte, me encanta –suelta de pronto Goyo, entusiasmado, interrumpiendo el discurso de su compañera, que después de una brevísima pausa continúa.

–Esas dos personas son Robert Smith y Juan Álvarez Fernández.

 Goyo observa, entre expectante y satisfecho, la reacción de Luciano.

–El mismo Robert Smith que seis meses atrás compró el Objeto –aclara, aunque no haya necesidad, porque siente placer cuando las piezas van encajando en el puzzle, y le agrada compartir su satisfacción con sus compañeros–. Y ahora viene lo mejor.

Silvia vuelve a tomar la palabra.

––En la búsqueda en prensa encontré este artículo en un periódico chileno –muestra una copia impresa del referido artículo–. Este es Gervasio Menon.

–Menon es el representante de GAPÍN S.L que vendió el Objeto a Robert Smith en la operación que Manuel reportó como de riesgo, en septiembre de 2023 –Goyo no puede contenerse y va dando las notas al margen.

–Lo recuerdo, Goyo, gracias –responde Luciano con indulgencia. Sabe que a su subordinado le puede el exceso de entusiasmo.

–Gervasio Menon, con nacionalidad chilena, estuvo encarcelado en su país natal por un delito de estafa y en varias informaciones que he encontrado se le relaciona con el narcotráfico. Aquí, en este artículo de prensa publicado en Chile, el periodista informa que Menon es el testaferro de un traficante de armas con sobradas referencias en internet –Silvia señala la foto que tiene impresa en el documento–, justamente este hombre que aparece echándole el brazo por encima en actitud familiar.

 Luciano no puede ocultar su satisfacción con los resultados que ha arrojado la investigación.

–Y para cerrar el círculo –interviene ahora Goyo– tenemos que Juan Álvarez Fernández, una de las dos personas con cargos vigentes en la sociedad holandesa CAPITAL B.V, tiene vínculos con Gervasio Menon, además de antecedentes por narcotráfico.

Silvia y Goyo quedan a la espera de la respuesta de Luciano, que hace silencio un instante. Repasa mentalmente la información, chequeando que no quede ningún cabo suelto.

–Buen trabajo, equipo. Ya podemos cerrar el círculo –dice por fin.

Silvia y Goyo apenas muestran una parte de la satisfacción que les depara el resultado de su trabajo. Saben que gracias a su esfuerzo y el de todo el equipo, que incluye también a los notarios y a sus oficiales, se puede frustrar una posible operación de blanqueo de capitales, producto del contrabando de armas y del narcotráfico. Eso significa que las muchas horas que han dedicado a la meticulosa investigación, sumergiéndose en archivos y buscando agujas en pajares, a la postre servirán para salvar vidas y sacar de la calle a posibles criminales. Se produce, entonces, uno de esos momentos donde no hay esfuerzo, sacrificio o sinsabor que opaque el brillo de encontrar y sacar a la luz la Verdad que sujetos sin escrúpulos han enterrado bajo tortuosos y opacos caminos con apariencia de legalidad. Esa es la misión de la Unidad de Luciano. Encontrar la Verdad detrás de actos de Fe pública donde los autores falsean hechos y valores.

–Lo único que queda ahora es elaborar el Informe de Operación Sospechosa para el SEPBLAC. Ya me ocupo yo, chicos. Gracias. ¡Ah! Recordad que mañana a las once nos vemos para el caso de MASCOTAS, SL.

Epílogo

Después que el OCP envía el Informe de Operación Sospechosa al SEPBLAC, el caso continúa bajo investigación financiera, policial y de la fiscalía, antes de que el o los presuntos delitos sean juzgados. La Unidad de Análisis de la OCP recibe del SEPBLAC la confirmación acerca del delito financiero que ha intentado perpetrarse (o se ha perpetrado). En ocasiones, los investigadores de la UA llegan a conocer los otros crímenes ocultos tras esos delitos financieros. En este caso, el OCP ha recibido la confirmación de que se trataba de una operativa de crimen organizado que incluía narcotráfico y tráfico de armas. Pero ya sea que lo sepan por la prensa, porque son informados desde instancias superiores, o que nunca lleguen a saberlo, nada les desanima, ni nada les detiene. Ellos seguirán trabajando en una nueva investigación, en otro caso, o en una operación que ya está en curso. Un día tras otro, en el humilde anonimato del hábito diario, porque así trabajan esos modestos héroes de andar por casa a los que nadie reconoce en la calle, pero a quienes la sociedad, nosotros mismos, tanto les debemos.


Anterior

ALOIP. Una ley de integridad para desintegrar un sistema que funciona

Siguiente

El Gobierno recurre ante el TSJM la creación del centro universitario del ICAM y abre una batalla con la abogacía madrileña

Artículos relacionados

Comentarios (0)
Debe estar registrado para poder comentar
Uso de Cookies

Este sitio web utiliza cookies técnicas necesarias, recursos externos integrados y cookies analíticas de Google Analytics. Puede consultar información detallada en nuestra Política de Cookies.