El juez José Luis Calama, titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, ha encargado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que identifique al fabricante de las joyas intervenidas al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Lo ha acordado en una providencia conocida el martes 3 de noviembre de 2026, dictada en una pieza separada del caso Plus Ultra, según han publicado Europa Press y Público, que han tenido acceso a la resolución.
La providencia no se ha publicado. Zapatero figura como investigado en esa pieza, abierta para examinar el origen de las joyas, por presuntos delitos de contrabando y contra la Hacienda Pública. Como todo investigado, goza de la presunción de inocencia.
Un punzón con una T, el número 18 y la letra K
El encargo parte del informe pericial elaborado por la joyería Yanes a petición del juzgado. Según ese informe, recogido por algunos medios de prensa, las piezas de mayor valor comparten un punzón muy característico. Es un rectángulo de extremos redondeados con una letra T de diseño particular, el número 18 y la letra K. El 18 y la K indican oro de 18 quilates. Según el informe, ese punzonado puede conducir al fabricante de origen, y el juez autoriza a la UDEF a solicitar la colaboración de Interpol y de Europol si lo considera necesario para identificarlo.
Dos tasaciones con 300.000 euros de diferencia
La tasación de Yanes fija el valor de las joyas intervenidas en 1.023.320 euros. Una valoración anterior, de la joyería Ansorena, las había situado en 1.323.915 euros.
El informe de Yanes considera «muy probable» un origen asiático de las piezas de mayor valor. Es una hipótesis técnica del perito, que no acredita por sí sola dónde se fabricaron. Las joyas se intervinieron el 19 de mayo de 2026, en el registro del despacho profesional del expresidente.
La versión de la defensa y la petición de Anticorrupción
La defensa de Zapatero sostiene que las piezas de mayor valor fueron un regalo del rey de Arabia Saudí con ocasión de una visita oficial a España en junio de 2007. El origen de las joyas es, precisamente, lo que examina la pieza separada.
La Fiscalía Anticorrupción, por su parte, ha planteado que el expresidente pudo incurrir en un delito de malversación por conservar el obsequio en lugar de entregarlo al Patrimonio del Estado. La providencia conocida este martes no resuelve sobre ese extremo. La investigación sigue abierta, a la espera del informe que la UDEF elabore sobre la autoría del punzón.